Continúa la tensión
Jorge Macri inició el ciclo lectivo de los cadetes de la policía de CABA con un mensaje contundente a Bullrich

Periodista.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires agradeció al saliente ministro de Seguridad Waldo Wolff y presentó formalmente a su sucesor, Horacio Giménez.
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, dio inicio al ciclo lectivo de los cadetes de la policía de la ciudad de Buenos Aires en el instituto de Seguridad Pública, en Villa Soldati, donde le dio la bienvenida a los cadetes que comienzan su formación y presentó al nuevo ministro de Seguridad, Horacio Giménez. Sin embargo, la mayor parte de su discurso fue dirigido directamente a la ministra Bullrich, a quien le atribuyó la responsabilidad por la crisis de seguridad que atraviesa la ciudad.
Al iniciar su alocución, Macri le agradeció y felicitó al ministro saliente Waldo Wolff y aseveró::“Ha cumplido una tarea excepcional en estos 15 meses logrando la inmensa mayoría de baja de delitos en la ciudad de Buenos Aires".
Al hablarles a los cadetes afirmó: “Queremos más policías patrullando las calles y queremos su presencia en cada rincón de la ciudad, que es donde tienen que estar nuestros policías. Los 27.000 que ya tenemos más cada uno que se prepara para eso: tienen que estar cuidando a los porteños, no a los presos.”
Luego hizo referencia a las críticas por las fugas de los presos y aseveró: "Nadie, absolutamente nadie, puede garantizar que los presos no se escapen mientras estén en un lugar incorrecto. No podemos seguir teniendo presos donde no deben estar y son un peligro para todos".
“No se soluciona con un cambio de ministro, es responsabilidad del Servicio Penitenciario Federal, y Bullrich no lo desconoce" advirtió.
Se refirió, también, a lo alegado por la ministra de Nación hace pocos días, cuando afirmó que todas las provincias tienen su sistema penitenciario, pero Macri aclaró: “también es cierto que todas las provincias tienen ya su sistema judicial y nosotros no, y usted lo sabe bien. Volvemos a pedir la colaboración y el trabajo en equipo para armar un plan, con un calendario concreto para que los presos estén donde tienen que estar, en prisión federal y los policías cumpliendo funciones donde corresponde, en las calles de la ciudad de Buenos Aires”
En el mismo sentido, Macri reiteró que el problema de presos en la Ciudad de Buenos Aires es responsabilidad del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y remarcó: “las comisarías no son cárceles y los policías no son guardiacárceles”.
Luego, el funcionario porteño se dirigió directamente a la ministra de Seguridad de la Nación, afirmándole que están para ayudar y para hacer un último esfuerzo con ella “desde la voluntad y la verdad “ y le espetó a que priorice “el interés general por encima del partidario”.
Finalmente advirtió: "La ciudad de Buenos Aires no puede esperar más y no vamos a esperar más."
Quien es Horacio Giménez: el nuevo ministro de Seguridad porteño
De 71 años, el comisario general retirado de la Policía Federal fue designado por Jorge Macri para reemplazar a Waldo Wolff.
En la Policía Federal se formó en la Escuela de Cadetes Ramón L. Falcón y se retiró en diciembre de 2010. También fue director general de Seguridad Interior y jefe del Departamento de Seguridad de Organismos Nacionales.
Afirman que cuenta con una extensa trayectoria en la gestión y dirección de políticas de seguridad.
Durante su carrera profesional llegó a ser comisario general de la Policía Federal y superintendente coordinador en la Policía de la Ciudad.
Giménez fue el último jefe de la Policía Metropolitana desde el 14 de diciembre de 2011, designado por el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, en reemplazo de Eugenio Burzaco, quien dejaba su cargo para dedicarse al "armado nacional del Pro". Aseguran, de hecho, que la sugerencia de nombrarlo para reemplazar a Wolff habría sido del propio Mauricio.
Al asumir el cargo en 2011, Giménez aseguró que garantizaría los derechos humanos y trabajaría para mantener la confianza de los ciudadanos.
Su gestión estuvo marcada por su alineamiento con Mauricio Macri y también por su participación en hechos polémicos, como la represión en el Hospital Borda en 2013. En ese episodio, al menos 50 trabajadores y pacientes resultaron heridos, lo que derivó en un procesamiento judicial contra Giménez y otros funcionarios, incluido Mauricio Macri. En 2016, fue sobreseído, aunque la causa llegó hasta la Corte Suprema.