La historia de Fernando Cavenaghi
Una mamá adolescente y el goleador que pudo no estar

Periodista.
Mónica Ferrero, con 14 años había decidido abortar. Dio marcha atrás y decidió tener a su primer hijo, el cual brilló en su carrera profesional y es ícono de River.
Los hinchas de River disfrutaron de sus goles. Ha sido multicampeón con el Millonario (incluyendo un retiro de lujo con una Copa Libertadores bajo el brazo en 2015). También, con su carrera en plenitud en el fútbol europeo decidió regresar a la institución de Núñez para darle una mano en el peor momento deportivo de su historia: jugar en el Nacional B en la temporada 2011-2012. Fernando Cavenaghi sin dudas fue de los grandes delanteros que tuvo River.
Sin embargo, la existencia de ese pasado glorioso con la “banda roja” tiene un por qué de su existencia. Hay una historia muy especial que rodea al Cavegol: su familia. Su madre, Mónica Ferrero, tan solo tenía 14 años cuando quedó embarazada. Ella y su pareja en ese entonces habían decidido no tener a la criatura; sin embargo, al momento de querer abortar, dio marcha atrás en esa decisión y finalmente quiso tener al bebé.
“Mi reacción cuando me enteré que estaba embarazada no fue muy buena porque la verdad es que me atemoricé, sentí temor, tenía tan solo 14 años, el papá del bebé tenía 16, sentí mucho miedo, vergüenza, porque, en esa época si quedabas embarazada te señalaban con el dedo, entonces además de sentir miedo y vergüenza, pero lo que más me paralizó por un tiempo, fue no saber qué hacer, cómo reaccionar, pero después a medida que pasaban los días iba pensando cómo hacer o qué decisión tomar o cómo decirle a mis padres, fue todo un tema, un tema que no sabía cómo resolverlo. Creo que mi arrepentimiento fue en el momento justo, porque esta pareja de amigos que te conté antes, ella embarazada, fuimos a practicarnos el aborto juntos, entonces ella se lo hizo primero, y en ese momento me di cuenta que no estaba preparada, no estaba lista, no era lo que quería. Fue como que algo interior mío me dijo ‘ya está, lo tenes y listo, no lo mates, Dios proveerá’, siempre fui muy creyente”, dijo en declaraciones periodísticas al recordar aquellos momentos difíciles, pero que tuvo final feliz, por poder disfrutar a su primogénito.
Esa criatura era nada más y nada menos quien, 17 años después de su nacimiento, debutaría en la Primera del equipo que en ese entonces dirigía Américo Rubén Gallego. Cavenaghi más adelante tendría una prestigiosa carrera deportiva. El Torito, además de vestir la camiseta de River (estuvo en tres etapas), también jugó en Spartak de Moscú (Rusia), Girondins de Burdeos (Francia), Mallorca (España), Apoel de Chipre, Selección Argentina Sub 20 en 2003 y la Selección mayor en partidos amistosos.
Además de haberse destacado por sus goles, también demostró su vocación de servicio, considerando el pasado de su madre. El ex delantero creó la Fundación Cavenaghi, la cual ayuda a jóvenes en situaciones de vulnerabilidad. Actualmente, fuera del terreno de juego, se desempeña como Director Deportivo de Racing de Montevideo.