Francisco advierte
Desde el Gemelli, el Papa advirtió sobre la falta de credibilidad de los organismos internacionales

Periodista
En la primera carta que se da a conocer desde el 14 de febrero, Francisco advierte sobre lo absurdo de la guerra, hizo un llamado a que la información se aleje de la vorágine mediática y cuestionó la credibilidad de la diplomacia y los organismos internacionales.
En una carta dirigida a Luciano Fontana, director del centenario diario italiano Corriere della Sera fundado en 1876, el papa Francisco dejó en claro que sigue con atención y preocupación los distintos conflictos en curso y la falta de credibilidad de los organismos internacionales en lo que parece ser un nuevo llamado de atención a que ocupen el verdadero papel para el que fueron creados en lugar de defender los intereses del momento.
“En este momento de enfermedad en el que, como he dicho, la guerra parece aún más absurda” comienza diciendo la carta del Papa al prestigioso medio italiano en momentos que se debate un posible cesde del fuego entre Rusia y Ucrania. “La fragilidad humana, en efecto, tiene el poder de hacernos más claros sobre lo que dura y lo que pasa, sobre lo que nos hace vivir y lo que mata. Quizá por eso tendemos tan a menudo a negar los límites y a rehuir a las personas frágiles y heridas: tienen el poder de cuestionar la dirección que hemos elegido, como individuos y como comunidad.”
Recordando que la “guerra sólo devasta comunidades y el medio ambiente, sin ofrecer soluciones a los conflictos” Francisco hace hincapié en dos de los pilares que debieran dar solución a esos conflictos absurdos: “la diplomacia y las organizaciones internacionales necesitan sangre nueva y credibilidad” afirmó en la carta poniendo en el centro del debate que los organismos internacionales tienden a proteger intereses particulares y nacionales en lugar de orientar sus acciones al bien común global.
Haciéndose eco de los cuestionamientos públicos que han sufrido en los últimos años los organismos internacionales ya sea por el manejo de la pandemia, los préstamos internacionales o su desempeño en procesos de paz por citar algunos de los casos más emblemáticos, el Papa pide que nuevas generaciones asuman el desafío de un proceso de paz de la mano de las religiones. “Las religiones, además, pueden recurrir a la espiritualidad de los pueblos para reavivar el deseo de fraternidad y justicia, la esperanza de paz” agregó.