Voz de los que no tienen voz
Una ola celeste que sigue firme
Miles de argentinos salieron a las calles para reafirmar su compromiso con la vida desde la concepción. La décima Marcha por la Vida exigió la derogación de la ley de aborto y pidió políticas de protección para madres y niños por nacer.
El sábado 29 de marzo, la décima Marcha por la Vida volvió a llenar las calles de Argentina con un mensaje claro: la defensa del niño por nacer y el reclamo por políticas que protejan tanto al bebé como a la madre. Bajo el lema "Unidos por la Vida", familias, jóvenes, adultos mayores y representantes de organizaciones civiles se congregaron en distintas ciudades del país para reafirmar su compromiso con la cultura provida.
En Buenos Aires, la convocatoria comenzó a las 14 en Plaza Italia, en el barrio de Palermo, desde donde los manifestantes marcharon hasta la Plaza Rubén Darío, junto a la Facultad de Derecho de la UBA. Portando banderas argentinas y carteles con consignas como "Sí a la vida" y "Defendemos al más vulnerable", los participantes expresaron su rechazo a la ley de aborto sancionada en 2020 y pidieron su derogación inmediata.
Mendoza: compromiso político y humano
En Mendoza, la movilización tuvo lugar en el corazón de la ciudad, iniciando a las 18 en San Martín y Peatonal Sarmiento, y concluyendo en la Legislatura provincial, donde se leyó un petitorio dirigido a las autoridades. Hebe Casado, vicegobernadora de Mendoza, fue una de las figuras destacadas que encabezó la marcha, dejando un mensaje contundente:
"Creo, con total convicción, que no hay derecho más básico que el de nacer. Porque sin vida, no hay libertad, no hay derechos, no hay futuro", afirmó Casado en su cuenta oficial de X.
Además, agregó: "Defender al que no puede defenderse no debería incomodar a nadie. Es lo mínimo. Es un compromiso humano, ético y también político. Mendoza volvió a expresar con claridad que la vida merece ser cuidada desde el comienzo, con respeto, responsabilidad y una mirada integral sobre cada realidad."
Salta y otras provincias: voces que no callan
En Salta, una multitud se congregó frente a la Legislatura provincial para exigir protección para los no nacidos. La columna principal, liderada por referentes provida, desplegó banderas celestes y blancas, mientras las voces de cientos de manifestantes entonaban cánticos y elevaban oraciones colectivas por la vida.
El eco de esta movilización no solo resonó en las calles, sino también en el ámbito político. Desde la Casa Rosada, el Gobierno expresó su apoyo a la Marcha por la Vida a través de una publicación en su cuenta de X, reafirmando su compromiso con la defensa de la vida humana desde la concepción.
Símbolos que conmueven
Durante las distintas marchas, no faltaron los gestos simbólicos que ilustraban el desarrollo fetal y recordaban la fragilidad y belleza de la vida desde sus primeras etapas. En Buenos Aires, por ejemplo, se pudieron observar carrozas con representaciones del desarrollo del bebé en el vientre materno, un recordatorio visual del valor de cada vida.
Un mensaje que trasciende credos y banderas
La convocatoria fue apartidaria y sin adhesión a un credo religioso en particular, reafirmando que la defensa de la vida es una causa que une más allá de las diferencias ideológicas o religiosas. En cada ciudad, el mensaje fue el mismo: la vida merece ser protegida y defendida desde su inicio.
A diez años de la primera marcha, el movimiento provida sigue creciendo, mostrando que la voz de los que no tienen voz sigue resonando con fuerza en el corazón de los argentinos.
La Marcha por la Vida 2025 no solo fue una expresión masiva de rechazo al aborto, sino también una reafirmación de que la defensa de la vida es un compromiso inquebrantable. Desde Buenos Aires hasta Mendoza y Salta, miles de voces volvieron a proclamar con firmeza que el derecho a nacer es el primer derecho que debe ser garantizado.