El deseo no se jubila
Sexo y amor después de los 60: mitos, tabúes y una nueva revolución

Coach sexual.
El placer y la intimidad no tienen fecha de caducidad. Sin embargo, la sociedad insiste en encasillar el deseo en la juventud. Mitos, realidades y consejos para vivir una sexualidad plena en la tercera edad.
Antonio agarra ansioso un cuaderno de tapas gastadas. Le brillan los ojos, hay una chispita de esperanza en su sonrisa. "¿Cuántos años tenés?" le pregunto. "Setenta y cuatro" responde, mientras abre su cuaderno. "Todos los poemas son para ella" agrega, mostrando una foto. "Es mexicana, la conocí en una red social". Sus palabras destilan entusiasmo. Le escribe al amor puro, sincero, verdadero.
"Lo hago porque me da ilusión, me motiva a levantarme. No sé si algún día la conoceré, pero hoy me sirve para hacer más llevadera esta etapa de mi vida, donde paso mucho tiempo en soledad. Mis hijos tienen su familia y a mí me sobra tiempo".
El amor es un factor de protección contra la depresión y la ansiedad. Impulsa a dar, recibir, compartir, respetar y confiar. Nos mantiene neurológicamente activos. Sin embargo, el concepto de amor ha cambiado en los últimos años. Las redes sociales han abierto un universo de posibilidades, pero también han acentuado un individualismo donde las relaciones a largo plazo parecen haber perdido vigencia.
Hoy se impone una lógica de lo desechable: lo que no funciona, se reemplaza. Las relaciones abiertas, el poliamor y los vínculos no convencionales desafían normas establecidas. Pero, ¿cuándo fue que el amor se volvió cursi, obsoleto, demodé? ¿Cuándo dejamos de demostrar emociones por miedo a parecer "intensos"?
En los talleres para adultos mayores abordamos estos temas. Hablamos de emociones, mitos, prejuicios y también de placer. Porque vivir la sexualidad en plenitud no tiene edad. La idea de que el goce y el disfrute pertenecen solo a la juventud es errónea y limitante. La sexualidad plena es un derecho hasta el último de nuestros días.
Y aunque muchas parejas mayores encuentran incluso mayor satisfacción sexual que en la juventud (más tiempo, más privacidad, sin riesgo de embarazos), también existen desafíos. El peso, la piel no tan tersa, la menor tonicidad muscular pueden afectar la autoestima. Algunos temen no resultar atractivos. La clave es hablar, fortalecer la confianza y el vínculo.
Las mujeres pueden experimentar sequedad vaginal, pero los lubricantes íntimos de base acuosa ofrecen una solución sencilla. En los hombres, la disfunción eréctil o la libido baja pueden tratarse con productos naturales o fármacos recetados por un médico.
Además, la sexualidad no se reduce al coito. Con el tiempo, el vínculo erótico puede enriquecerse con caricias, miradas, diálogos cómplices. La intimidad también es acompañarse, compartir, descubrir nuevas formas de placer.
Llegar a la tercera edad con la mayor salubridad posible es el gran desafío. Para ello, es clave cultivar hábitos saludables:
Seguir una dieta equilibrada.
Hacer ejercicio con regularidad (caminatas, yoga, meditar).
Reducir el consumo de alcohol y tabaco.
Pensar en positivo.
Beber suficiente agua (al menos dos litros diarios).
Dormir bien (siete u ocho horas de sueño reparador).
Mantener vínculos afectivos y dedicar tiempo a los hobbies.
La literatura también es una gran aliada. Un estudio de la Universidad de Yale demostró que leer prolonga la vida. No es necesario devorar libros; con cuatro horas semanales o un capítulo al día ya se obtienen beneficios. Algunas lecturas recomendadas:
¿Viejo yo?, de Ramón Sánchez-Ocaña: un manual práctico sobre cómo afrontar la vejez con naturalidad.
Yo de mayor quiero ser joven, de Leopoldo Abadía: una autobiografía que reivindica la juventud como actitud.
La vejez positiva, de Alfonso J. Cruz Jentoft: consejos para disfrutar esta etapa con optimismo.
Por último, la terapia sexual, los talleres y las charlas pueden ser grandes aliados. Rompen prejuicios, inspiran y generan entornos positivos donde se celebra el deseo, el placer y la vida misma. Porque, a fin de cuentas, el sexo y el amor no se jubilan.