Literatura, maduración y vínculos imperfectos
Manuela Martínez y el arte de romper pedestales

Politóloga.
En su novela El último hombre perfecto, la autora y actriz expone el tránsito desde la admiración ingenua hasta el desencanto inevitable.Con mirada sensible, indaga en las grietas de la familia, el amor y la adultez. Porque crecer, al fin y al cabo, es aprender a querer sin idealizar.
“Los villanos no son tan villanos y los héroes, en el fondo, también son imperfectos.” Así comienza la novela de Manuela Martínez, invitándonos a explorar la complejidad de los vínculos humanos, marcados por la constante tensión entre la idealización y la realidad. Desde la infancia, tendemos a crear figuras perfectas a nuestro alrededor: padres inquebrantables, amores eternos, amistades incondicionales. Sin embargo, con el tiempo, la vida nos enfrenta a la fragilidad de esas construcciones, revelando que quienes admiramos también tienen sombras, contradicciones y errores.
Este proceso de desilusión no es una pérdida, sino una oportunidad para comprender la verdadera naturaleza de los lazos que nos unen. A través de su obra, Manuela Martínez nos invita a transitar desde la perfección imaginada hacia la aceptación de la imperfección como un aspecto fundamental de las relaciones auténticas.
La desilusión de los vínculos idealizados es parte inevitable del crecimiento personal. Desde pequeños, construimos imágenes perfectas de quienes nos rodean: padres, mentores, parejas. Pero, al descubrir sus imperfecciones, no solo sacudimos nuestra percepción del otro, sino que también nos vemos obligados a redefinir nuestras expectativas y nuestra identidad. Sin embargo, en esta caída de los ídolos, hay un aprendizaje valioso: la posibilidad de ver a los demás como seres humanos complejos, aceptar sus errores y construir relaciones más genuinas.
Martínez explora esta complejidad, especialmente en el ámbito familiar. En su novela El último hombre perfecto (2021), cuestiona la figura masculina a través de la relación de una adolescente con la pareja de su madre, exponiendo las contradicciones del mundo adulto en el que los hijos a menudo no encuentran refugio. La autora reflexiona sobre los límites de la familia y la naturaleza de los lazos familiares: "¿Dónde empieza y dónde termina una familia? ¿Cuánto hay de amor y cuánto de voluntad? ¿Qué es lo que sostiene los vínculos?" Estas preguntas reflejan su interés por entender cómo las expectativas y realidades se entrelazan en las relaciones, y cómo la aceptación de las imperfecciones puede llevar a una comprensión más profunda y auténtica de los vínculos humanos.
El último hombre perfecto es la primera novela de Manuela Martínez. La historia sigue a Maite, una adolescente hija de un deportista famoso y una psicóloga. Tras el divorcio de sus padres, su madre inicia una relación con Luis, un pintor con quien Maite establece una profunda amistad y admiración. Sin embargo, la relación se ve sacudida cuando Maite descubre que Luis ha sido infiel a su madre, lo que la enfrenta a las complejidades del mundo adulto. La novela aborda temas como la desilusión en el proceso de maduración, la fragilidad de los vínculos familiares y la dificultad de comunicación entre generaciones. Martínez retrata con precisión el proceso de crecimiento de Maite, quien, a través del arte y las experiencias personales, navega las complejidades de las relaciones humanas y las imperfecciones de quienes la rodean.
En El último hombre perfecto, crecer implica aprender a desidealizar los vínculos que alguna vez creímos perfectos. Este proceso doloroso pero necesario desmorona las certezas y revela las contradicciones de aquellos a quienes admiramos. Sin embargo, lejos de ser un final trágico, este aprendizaje abre la puerta a relaciones más auténticas, donde el amor y el afecto ya no dependen de la perfección, sino de la capacidad de aceptar al otro en su complejidad.
Manuela Martínez, nacida en Buenos Aires en 1995, es una actriz y escritora argentina. Hija de los reconocidos actores Mercedes Morán y Oscar Martínez, ha desarrollado una carrera multifacética en el ámbito artístico. Estudió Artes de la Escritura en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y se formó en talleres literarios con figuras como Santiago Llach, Silvina Giaganti, Iosi Havilio y Gabriela Bejerman.
En el cine, participó en películas como Sueño Florianópolis de Ana Katz y Familia sumergida de María Alché. También trabajó en series como El reino (Netflix) y Terapia alternativa (Star+). Su interpretación en la serie web Rumuvi le valió el premio a Mejor Actriz Protagónica en la Bienal de Arte Joven.
Como escritora, Martínez publicó su primera novela, El último hombre perfecto, en 2021, donde explora las complejidades de las relaciones familiares y la desilusión de descubrir las imperfecciones de los adultos. En 2025, lanzó Días de estreno, un libro de cuentos que aborda temas como el despertar sexual y las primeras experiencias.
Además de su labor artística, Martínez coordina talleres de escritura creativa desde 2019, compartiendo su experiencia y conocimientos con nuevos escritores.