Juicio en París
La Fiscalía pide 18 meses de prisión para el actor Gérard Depardieu

Periodista.
El actor fue juzgado por el supuesto abuso de dos mujeres mientras filmaba una película en 2021. Debido a su edad, 76 años, no irá a la cárcel.
MADRID (Corresponsal) — En 1991, la revista TIME publicó una entrevista, realizada casi veinte años antes, en la cual Gérard Depardieu, monstruo sagrado del cine francés, aseguraba haber participado de violaciones porque, decía, “las chicas quieren ser violadas”. Eran otras épocas y, a pesar del escándalo, el actor ganó el Oscar por Cyrano de Bergerac.
Pero después del #MeToo, en 2017, las cosas han cambiado. Ahora, la Fiscalía de París pidió 18 meses de prisión, sin cumplimiento efectivo, para Depardieu, de 76 años, más de 120 kg de peso y aquejado por varias enfermedades. Si bien el tribunal podría tomarse varias semanas para dar su veredicto, debido a la edad del acusado, evitará la cárcel.
Depardieu había sido acusado de abuso sexual por la escenógrafa Amélie y por la asistente de dirección Sarah, con quienes rodaba el filme Les volets verts, de Jean Becker, en 2021. Curiosamente, allí, Depardieu interpreta a un “monstruo sagrado del cine”, en el ocaso de su vida, fagocitado por el alcoholismo y su relación con las mujeres. Casi una autobiografía.
El actor, como hemos visto, no tiene empacho en admitir que suele ser grosero con las mujeres. Sin embargo, asegura que jamás abusó de alguna.
Su abogado defensor, Jérémie Assous, sostuvo durante el juicio que todo es mentira. Asegura que, al ocurrir los incidentes, en el estudio había 19 personas que, según han declarado, no oyeron nada que les llamara la atención.
También, según la defensa es raro que el actor haya inmovilizado a Amélie con sus piernas para tocarle los pechos y el sexo a través de su ropa. La mujer dijo que dos personas tuvieron que intervenir para evitar el ataque. Una de ellas, el propio guardaespaldas de Depardieu que luego declaró no haber estado en el lugar de los hechos. La abogada de Amélie, Carine Durrieu Diebolt, en cambio sostiene que hay tres testigos que presenciaron el contacto físico entre el actor y la escenógrafa.
Otra prueba que compromete a Depardieu fue un mensaje que la otra demandante, Sarah, envió a una amiga al día siguiente de su incidente. “Gégé (Depardieu) lleva tocándome desde ayer, me está volviendo loca, tengo ganas de darle un tortazo”, dice el mensaje.
A diferencia de Amélie, Sarah reconoce que se quedó “petrificada” a pesar de haber sido agredida tres veces —en una oportunidad, según dijo, el actor llegó a tocarle el trasero—.
“No veo por qué disfrutaría manoseando a una mujer en un estudio de cine. No soy un sobón del metro. Hay muchos vicios que verdaderamente no conozco”, aseguró Depardieu durante su declaración del martes pasado.