Arte, reflexión y grieta
Fanatismo a prueba: la evolución de Sabina y la ceguera de otros

Periodista.
En su gira de despedida 'Hola y Adiós', Joaquín Sabina sorprende con una reflexión crítica sobre la izquierda latinoamericana, mientras artistas y periodistas locales persisten en la rigidez de sus posturas.
Siempre ando pensando en no caer en la trampa de la intransigencia, de la cerrazón. Cuando tus ideales te dominan, estás en problemas.
Es por eso que trabajo mucho el desapego, inclusive de mis fanatismos y debilidades. No hay cosa que me ponga de peor humor que no poder intercambiar opiniones con alguien cuya inflexibilidad le impida entender y recapacitar en lo que el otro intente (con esmero en muchos casos) explicarle.
Es casi increíble que luego de varias complicaciones con su salud (y a sus 76 vitales años) Joaquín Sabina comience una seguidilla de shows en Buenos Aires en lo que será su apoteótica gira de despedida "Hola y Adiós". Siempre lo escuché a pesar de no comulgar con sus pensamientos políticos. Pero a decir verdad, su arte le ganó a su discurso. Bien por él.
En el marco de esta gira que lo trajo a nuestras tierras me puse a buscar alguna declaración de esas tan rimbombantes que el suele hacer cada vez que pisa suelo argentino. Pero debo confesar que esta me dejó catatónico: "la izquierda Latinoamericana hace tiempo está a deriva, me rompe el corazón haberla defendido".
Duro quedé. Duro
Entiendo que sigue siendo crítico de los gobiernos de ultra derecha en el mundo, y si así lo cree, es lícito, es algo connatural a su manera de concebir la realidad. Pero luego de haber leído con atención está última afirmación entendí que su apertura, experiencia, y sensibilidad artística le habían permitido ver con claridad la mella que el comunismo generó en América Latina estas últimas décadas (a pesar de haber defendido a ultranza al comunismo desde sus primeras canciones).
Celebro que haya artistas o periodistas que puedan ver las cosas tal cual son. Pero contrariamente, me enfada sobremanera escuchar o leer a tantos otros con un nivel de necedad tan grande que terminan diciendo inexactitudes colmadas de ignorancia. "El recuerdo del festejo por la victoria de la Selección se empaña sabiendo que toda esa gente con la que celebré en la calle lo votó a Milei" aseguraba Julia Mengolini en su programa de streaming luego de haber tratado a los futbolistas de "tibios" por no repudiar al actual mandatario. A esto me refiero cuando hablo de rigidez en los pensamientos. A que exposiciones así solo siguen alimentando una grieta desequilibrada (en la cuál cada vez son menos los exponentes que se identifican con pensamientos acordes a los de Mengolini).
Otro caso resonante fue el de Dady Brieva quién basa sus discursos utilizando los pronombres personales "Nosotros/Ellos" en forma sistemática. Habló de bajarse del ring en el cual Milei como rival quiere dar pelea con sangre. "El amor vence al odio" es su slogan de sobrecito de azúcar. El deudor de expensas de su departamento en un exclusivo edificio de Puerto Madero insta a los Kirchneristas a desactivar el conflicto con el actual gobierno . Sí, el mismo que en octubre del 2020 (plena pandemia) luego de la marcha contra el encierro eterno de Alberto, aseguró que le hubiera gustado salir en camión a atropellar a todos los manifestantes.
Pablo Echarri insiste con la "resistencia" hacia un Presidente que atenta en forma metódica contra la democracia, y yo no sé si reírme o llorar. Básicamente porque no puedo creer como su sesgo los termina coptando por completo. Al igual que Cecilia Roth que sigue haciendo hincapié en una censura ridícula, no puedo dejar de sorprenderme al ver cómo estos exponentes no logran dilatar un poco más su cabeza.
Nora Veiras en Directora y Editora de Página 12, hace unos días dio una entrevista y aseveró que en Venezuela no hay dictadura, que las elecciones son legítimas y no se cuántas estupideces más. Lo que dice esta mujer no es ni más ni menos que el pensamiento que muchos acarrean con la diferencia que Veiras tiene otra llegada por su condición de "periodista" (ponele).
El delincuente de Pato Fontanet, ex líder de Callejeros, responsable de la muerte de casi 200 chicos en Cromagnon tuvo el tupé de relacionar a La Libertad Avanza con el Nazismo. De inmediato se me vinieron las imágenes de aquel boliche en Once lleno de gas y los cuerpos tirados en el asfalto, cómo si hubieran salido de una cámara de exterminio Nazi. Y me dieron ganas de volver a verlo en cana. No aprendió nada.
Vuelvo a pensar en Joaquín Sabina y su sapiencia. Esa capacidad supina de poder salirse por completo de sus dogmas y creencias para entender que hay un otro que sufre las consecuencias de un sistema que él mismo propició. Es cuestión de ejercitarla, esa condición dúctil de cambiar el eje o la perspectiva desde la cuál nos paramos. No hace falta que traiciones tus valores. Es el mero ejercicio de mirar la realidad sin fanatismo ni obstinación.
Seguramente logres ver un mundo nuevo, y reconocer tus errores. Así como lo hizo Joaquín Sabina.